loader

Un día como hoy se recuerda la muerte de Hilda Guerrero de Molina, militante popular de FOTIA

Fue asesinada durante las manifestaciones contrarias al cierre de los ingenios azucareros dispuestos por la dictadura militar dirigida por el general Juan Carlos Onganía.

Un día como hoy se recuerda el asesinato de Hilda Guerrero de Molina, militante popular, vecina de Santa Lucía, caída bajo las balas de la policía en una manifestación en contra del cierre de los ingenios en Tucumán, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía. A 55 años de su asesinato, se rescata en su figura la militancia constante de las mujeres tucumanas en defensa de sus derechos.

Los hechos

El 12 de enero de 1967  la Federación Obrera Tucumana de la Industria del Azúcar (FOTIA) convoca a concentrarse en Bella Vista, en el ingenio de Santa Lucía cerrado ese mismo año, a los trabajadores de los ingenios de San Pablo, San José, Amalia, y Santa Lucía. Entre ellos estaba Hilda, quien trabajaba desde chica como peladora de caña en el Ingenio Santa Lucía y era parte de las mujeres que preparaban ollas populares luego de que se produjera un desempleo masivo en la región por la intervención y cierre de varios ingenio.

María Seoane en su libro "Todo o Nada. La historia secreta y la historia pública del jefe guerrillero Mario Roberto Santucho" de editorial Planeta, relata lo sucedido: "Poco antes de las 17, hora en que debía iniciarse el mitin, la policía detuvo a varias personas como gesto intimidatorio. Minutos después comenzó una violenta refriega. Intervino la Guardia de Infantería y los activistas del sindicato del ingenio San José lanzaron bombas incendiarias contra ellos. La policía disparó, entonces, contra la multitud integrada en su mayoría por mujeres y niños. En el desbande quedó el cuerpo muerto de Hilda Guerrero de Molina. La multitud, enardecida, cargó nuevamente contra las fuerzas represivas, obligándolas a refugiarse en el local policial. Bella Vista quedó, por horas, en manos de la gente".

DE INTERES